Tarta Guinness

Tarta Guinness

¡Cuánto tiempo sin compartir receta! pero ya está solucionado, porque hoy traigo una tarta deliciosa que ha pasado a la lista de mis favoritas junto con la carrot cake y la red velvet. Aunque no te guste la cerveza (como es mi caso) esta tarta te encantará, porque el alcohol se evapora (es apta para paladares infantiles) y no tiene sabor a cerveza. Es un bizcocho húmedo y jugoso, con sabor a chocolate pero sin ser excesivo ni empalagoso.

En definitiva, ¡tienes que probarla! Yo la comí por primera vez en un cumpleaños familiar y hace unos días,  buscando una tarta para celebrar mi cumpleaños, no dude en pedirle la receta a mi prima Sara (por cierto, muy buena repostera). Así pues, una vez hechas las presentaciones, os dejo con la receta:

Ingredientes (para un molde de 24 cm – aprox. 12 comensales):

  • 250 ml de cerveza negra Guinness
  • 250 gr de mantequilla
  • 75 gr de cacao puro en polvo (yo uso Valor)
  • 400 gr de azúcar
  • 250 gr de harina
  • 1 c/p de azúcar vainillado o semillas de una vaina de vainilla
  • 2 y media c/p de bicarbonato
  • 140 ml de nata
  • 2 huevos

*c/p = cucharadita de postre

Frosting o cobertura:

  • 130 gr de queso de untar tipo philapelphia
  • 75 gr de azúcar glass
  • 180 ml de nata para montar muy fría

 

corte tarta guinness

Preparación:

  1. Ponemos en un cazo a fuego medio la cerveza para calentarla y evaporar el alcohol. Antes de que rompa a hervir (vemos pequeñas burbujas en la superficie) añadimos la mantequilla y movemos para que se derrita. Apartamos del fuego y reservamos.
  2. En un bol grande mezclamos los ingredientes secos: cacao, azúcar, harina, vainilla y bicarbonato.
  3. En otro bol batimos (yo usé la varilla de la batidora, pero puedes hacerlo a mano) la nata y los huevos. Agregamos  la mezcla de cerveza y mantequilla. Batimos.
  4. Incorporamos los ingredientes líquidos (nata, huevos, cerveza y mantequilla) al bol grande donde se encuentran los ingredientes secos. Mezclamos hasta obtener una masa homogénea.
  5. Precalentamos en horno a 180 grados, engrasamos (untamos con mantequilla y espolvoreamos con cacao en polvo) un molde de 24 cm y horneamos unos 50 minutos a 180 grados o hasta que al pinchar la aguja o brocheta salga limpia. Si vuestro horno suele tostar la parte superior de los bizcochos (como hace el mío), a los 20-25 minutos cubrir la tarta con papel de aluminio (hazlo muy rápido y sin abrir mucho el horno). Sacamos del horno y dejamos enfriar unos 15 minutos antes de desmoldar.
  6. Dejamos la tarta a temperatura ambiente para que se enfríe del todo antes de ponerle la cobertura o frosting.
  7. Para preparar el frosting batimos el queso recién sacado de la nevera con el azúcar (para no llenar todo la cocina de polvo de azúcar, pon un trapo limpio sobre el bol mientras mezclas con la batidora). A parte, montamos la nata (tiene que estar muy fría). Cuando esté integrado el azúcar con el queso añade la nata montada y mezcla a mano con movimientos envolventes, para no bajar la nata. Cubre la tarta con el frosting dejando caer un poco por los laterales.

Consejo: no pongas la tarta en la nevera ni en un sitio muy frío ya que quedará más compacta (aunque si prefieres que quede así, adelante). Yo cometí el “fallo” de sacarla en una tartera a la terraza y quedo un pelín compacta (aunque igualmente rica). Lo que sobró lo dejamos a temperatura ambiente y el bizcocho estaba mucho más esponjoso y ligero (yo lo prefiero así). Puedes preparar el bizcocho el día antes y dejarlo bien tapado (para que no se seque) en la cocina a tª ambiente y el día de servirla ponerle el frosting, pero no la metas en la nevera.

corte lado tarta guinness

¡Espero que os guste la receta! Cualquier dudilla me podéis dejar un comentario y lo respondo encantada 😉

Laura