Tarta salada de brocoli y cebolla roja

tarta de cebolla caramelizada y brocoli

Espero no tener que volver a mudarme en muuucho tiempo, ¡Qué horror! Este ha sido uno de los motivos por lo que no he actualizado el blog, el otro, que sigo sin conexión a internet en casa y el 3G del móvil no da para mucho. Sin embargo, después de todo el esfuerzo, el cambio de casa ha merecido mucho la pena: una cocina más grande (y a estrenar), una terraza, más habitaciones,… sólo espero que no tarden en poner internet y pueda retomar el blog.

Vuelvo con una receta que se ha convertido en habitual en nuestro menú ya que cumple tres requisitos muy importantes: fácil, sana y deliciosa. Es tipo quiche pero más ligero ya que no lleva ni nata ni huevos. Además, la masa es muy sencilla de hacer y no tiene nada que ver con las masas quebradas que venden. La combinación de la cebolla caramelizada con el brócoli y el queso de cabra no lo había probado nunca y ahora me parece irresistible ¡Se ha convertido en una de mis cenas favoritas!

 Ingredientes (molde de 22-25 cm)

Masa:

  • 125 gr de harina integral
  • 50 gr. de margarina de soja
  • sal
  • 2-3 cucharadas de agua fria
  • una cucharadita de sésamo

Relleno:

  • 3 cebollas rojas
  • 1 cucharada de azúcar integral o sirope de ágave
  • 200 gr. de brocoli
  • queso de cabra al gusto
  • estragón
  • aceite y sal

Preparación

  1. Mezclamos todos los ingredientes de la masa hasta que quede homogénea y manejable, hacemos una bola, envolvemos en film transparente y reservamos.
  2. Cortamos en juliana las cebollas (tiras alargadas). Calentamos una cucharada de aceite en la sartén, añadimos la cebolla, ponemos sal y removemos a fuego alto unos 3 minutos. Añadimos el azúcar o sirope, mezclamos y dejamos a fuego lento unos 25 minutos para que caramelice.
  3. Mientras se hace la cebolla cortamos y lavamos  los ramitos del brócoli (quitamos tronco) y lo cocemos en una olla con agua hirviendo y sal.  Lo dejamos hervir 2-3 minutos, colamos y refrescamos con agua fría.
  4. Precalentamos el horno a 180 grados y preparamos la masa en un molde de quiché (yo uso uno de 25 cm pero de 22 es perfecto también). El mío es de base desmontable, pero sino tienes recubre tu molde con papel de horno para desmoldarlo bien. Extendemos la masa primero con el rodillo enharinado sobre la encimera, después lo pasamos al molde y arreglamos los bordes. Pinchamos la masa con un tenedor para que no se hinche y la horneamos durante 5 minutos.
  5. Sacamos la masa del horno y colocamos las cebollas caramelizadas en la base, encima los ramitos de brócoli y finalmente el queso de cabra desmenuzado. Espolvoreamos al gusto con estragón y sésamo.
  6. Horneamos 15-20 minutos a 180 grados. Sacamos del horno y ¡a comer!

Variantes: Si no tienes cebolla roja puedes poner blanca, sustituir el brócoli por calabacín o cambiar el queso de cabra por tofu.

Fuente: libro “La nueva cocina vegetariana” de Adriana Ortemberg

Laura

Pizza de espelta con espinacas, cebolla caramelizada y queso de cabra

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Pizza ¿ A quien no le gusta? Las combinaciones de ingredientes son infinitas y todo el mundo disfruta con alguna de ellas. Mis favoritas son la de verduras (tomate frito, calabacín, cebolla roja, tomate cherry, mozzarella, albahaca fresca y orégano) y la de gulas y gambas (con tomate frito, ajetes tiernos, tomate natural, mozzarella y orégano). Hoy toca una diferente, me apetecía cambiar y tenía una bolsa de espinacas fresca y un tarro con cebolla caramelizada casera (no suele faltar en mi nevera). La combinación de queso de cabra, cebolla caramelizada y espinacas funciona a la perfección y si le sumas el toque de los piñones es un éxito asegurado ¡Directa a mis favoritas! 😉

Respecto a la masa, unos la prefieren fina y otros esponjosa. Yo sin duda me quedo con la fina con el borde y base crujiente pero el resto más tierno. Un truco para que quede perfecta y con aspecto de restaurante, es añadir a la mesa un poco de polenta y estirar la masa sobre ésta para que se quede pegada por los bordes y la base. Si te gusta la masa más esponjosa sólo tienes que dejar reposar la masa aprox. 1h para que crezca y estirarla menos.

En esta ocasión “innové” un poco con la masa y la hice con harina ecológica de espelta integral. La espelta es un tipo de trigo muy antiguo (muy usado en la edad media) con mayores propiedades nutricionales que la harina común y un gran valor culinario. Puedes hacer la masa con la harina que tengas. Yo siempre la preparo con harina integral pero con harina normal queda igualmente deliciosa. Para hacerla yo uso la Thermomix. Sino tienes la máquina te recomiendo ésta receta para hacer la masa a mano.

Y ya por último, dos cosillas antes de pasar con la receta: la mitad de la masa la congelo en una bola después del tiempo de reposo (así tengo masa lista para otro día) y que los ingredientes del relleno van a ojo para cubrir una pizza.

Ingredientes masa (para dos pizzas circulares de 30 cm de diámetro)

  • 100 gr de leche
  • 100 gr de agua
  • 50 gr de aceite de oliva
  • 1 c/p de sal
  • Un sobre de levadura seca de panadería
  • 400 gr de harina ( 300 de harina integral de espelta y 100 de harina integral común)
  • Polenta o sémola de trigo para espolvorear

Ingredientes relleno para una pizza

  • tomate frito
  • espinacas frescas
  • cebolla caramelizada (receta aquí y otra con themomix aquí )
  • queso de cabra (me gusta el que viene en rulo sin corteza)
  • piñones

Preparación

  1. Ponemos los líquidos (leche, agua y aceite) en la Thermomix 30 segundos 40º velocidad 2.
  2. Añadimos la levadura, la harina y la sal. Programamos 1 minuto a velocidad espiga.
  3. Sacamos del vaso con las manos untadas en un poco de aceite. Dividimos por la mitad y dejamos reposar unos 30 minutos (yo a veces no la dejo reposar y también queda bien).
  4. Estiramos con el rodillo una mitad sobre la mesa limpia y espolvoreada con sémola de trigo o polenta. La otra mitad la congelamos en forma de bola envuelta en film transparente.
  5. Untamos ligeramente con tomate frito. Repartimos por toda la superficie las espinacas frescas (sin tallos). Echamos bastantes espinacas (cubrir toda la pizza) porque al cocinarse en el horno reducen mucho. Ponemos una pizca de sal y un hilillo de aceite sobre las espinacas. Colocamos por encima trozos de queso de cabra. Repartimos con una cucharita la cebolla caramelizada y por último los piñones.
  6. Horneamos entre 15 y 20 minutos con el horno a 200º (precalentado). Yo la horneo en una bandeja circular con agujeros especial para pizzas. Los primeros 5-10 minutos la tengo en la parte baja del horno (para conseguir una capita crujiente en la basa y los bordes) y después la subo al centro.

Cortamos y ¡a comer!

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P.D.:¿Me contáis en los comentarios  cual es vuestra combinación de ingredientes preferida?

Laura